¿Qué puede matar el amor? Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito. Cuando estuvieron todos habló
el Odio y dijo: Los asistentes no se extrañaron
mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere
matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí
quien seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara
a todos. Muchos sonrieron malévolamente
pues más de uno le tenía ganas. El primer voluntario
fue el Mal Carácter, quien dijo: Al cabo de un año se reunieron
otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron
tan decepcionados. Fue entonces cuando, muy diligente,
se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder
dijo: Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo. Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció. Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la frialdad, al egoísmo, a la indiferencia, a la pobreza, a la enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio convencido de que el Amor
era invencible les dijo los demás: De pronto de un rincón del
salón se levantó un sentimiento poco conocido, que
vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía
sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre
como el de la muerte. Todos se preguntaron quién
era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había
podido. El Odio dijo: Tan solo había pasado algún
tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos
para comunicarles después de mucho esperar por fin EL AMOR
HABIA MUERTO. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces
el sentimiento del sombrero negro habló: - "Espera dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres? El sentimiento levantó por
primera vez su horrible rostro y dijo:
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