Ayahuasca-Wasi
Sosteniendo el Espacio de Transformación
Ayahuasca-Wasi
Enseñanzas
English

 

El Camino del Boddhisattva
El Dalai Lama
Extracto del libro "Como un relámpagp ilumina la noche"

El Camino del Bodhisattva (Bodhicaryavatara) es un texto escrito por el gran bodhisattva Shantideva en el siglo IX. Este texto ha sido siempre objeto de gran veneración por los sabios de todas las escuelas tibetanas.

¿Qué se entiende por bodhisattva? Bodhi, significa despertar a la iluminación y sattva se refiere a alguien dotado de coraje y confianza, y que se esfuerza por alcanzar el despertar por el bien de los seres. Los que abrigan este deseo espontáneo y sincero de alcanzar el despertar para ayudar a todos los seres a lograrlo son llamados bodhisattvas. Por su sabiduría dirigen la mente al despertar y por su compasión se interesan por los seres.

Este deseo de buscar el despertar por el bien de otros es lo que llamamos bodhicitta o mente del despertar, y es el punto de partida del camino. La bodhicitta es por tanto un doble deseo: el del logro del despertar mismo y el de hacer esto para ayudar a los seres.

El adiestramiento inicial del bodhisattva consiste en la práctica de las seis paramitas: generosidad, disciplina (cautela y atención), paciencia, esfuerzo, concentración meditativa y sabiduría. Esto puede resumirse como las tres disciplinas: abstenerse de acciones perjudiciales, realizar acciones virtuosas y obrar para el bien de los seres.

La bodhicitta tiene dos aspectos: la aspiración y la aplicación. La aspiración es el simple deseo de alcanzar el despertar por todos los seres, el deseo de iniciar el camino. La aplicación empieza al tomar el voto de la bodhicitta prometiendo ponerla en práctica. La aspiración es simplemente el deseo de ir a un lugar; la aplicación es el hecho de andar.

El adiestramiento  y la purificación de la mente es un proceso gradual. Nos purificamos eliminando primero los defectos mayores. Aryadeva, el principal hijo espiritual del sublime Nagarjuna (siglo II), dijo:

Primero, líbrate del mal;
luego, líbrate del ego;
al final, líbrate de los pensamientos.
Quien conoce esto es sabio.

Tras haber puesto término a los actos negativos, deben abandonarse sus causas: las emociones negativas. El único antídoto para destruir las raíces y las semillas de dichas emociones, es el conocimiento de la falta de realidad de los fenómenos. La raíz de las emociones negativas es la ignorancia: la creencia en la realidad de los fenómenos. Es preciso abandonar la creencia de que el individuo existe como una entidad o “yo”.

Nuestra motivación debe estar exenta de las ocho preocupaciones mundanas: ganancia o pérdida, placer o dolor, alabanza o crítica, fama o anonimato.

El voto del bodhisattva se imaginando delante de uno a todos los maestros iluminados del pasado y presente y recitando desde lo más profundo del corazón, con el compromiso de nunca romper la promesa:

Maestros espirituales, budas y bodhisattvas, ¡escuchadme!
Tal como los budas del pasado
abrazaron la aspiración al despertar,
del mismo modo, para el bien de los seres,
voy a generar en mí esa misma aspiración.

Una vez tomado este voto, abracemos el ideal de los bodhisattvas siendo buenos seres humanos en la vida diaria. Debemos intentar desde ahora ser positivos y bondadosos: así seremos felices en la vida y todo irá bien. En verdad pienso que el futuro depende de la cualidad de la mente, del buen corazón. Tratemos de ser buenas personas y un buen ejemplo para los que nos rodean.

 

Contact us: webmaster@ayahuasca-wasi.com